Giovanni desea seguir transformando rostros desde su propio negocio
Giovanni RamírezGiovanni Ramírez conoce como pocos la Misión. Desde los seis años cuando llegó de El Salvador se ha apegado al barrio y a la ciudad misma de San Francisco, de tal manera, que no ve futuro sino es próximo al sitio donde creció.
Precisamente el planificar sus años venideros es lo que le hizo aparecer en el Fondo Popular de la Misión, con su rostro de 22 años, un enorme casco y un par de guantes de cuero que denotan su uso habitual de la motocicleta.
Precisó desde su asistencia a la primera Orientación sobre Cuentas de Ahorros Igualados el empeño en tener su propio negocio de barbería. Para ello ha adquirido experiencia, ya que en ese campo se ha desempeñado como trabajador, una vez obtenida su licencia hace un par de años.
Perfectamente bilingüe y con su título de secundaria, se dispone a enfrentar con optimismo el futuro. Dice que así como él iba semanalmente a realizarse cortes modernos a la barbería, ahora lo hacen sus jóvenes clientes en el sitio donde trabaja: “Siempre va a haber gente que necesite cortarse el pelo. Y lo que más me gusta es ver la reacción cuando, luego del corte, se miran al espejo”, expresa.
Sobre el Fondo Popular de la Misión se enteró a través de la organización Poder (People Organizing to Demand Environmental & Economic Rights), donde ha acudido por un tiempo como miembro de ese grupo de activistas sociales.
De El Salvador lo que más le gusta son las Empanadas de Leche (hechas con plátano y crema de leche) elaboradas por su madre Carmen. Al preguntarle sobre otro de sus sueños, aparte de tener su propio negocio, dijo que sólo el ser bombero le llamaba la atención. Sobre el primero y más importante, ya inició sus pasos al asistir a nuestras Clases de Manejo de Finanzas y al inscribirse en nuestro programa de Ahorros Igualados y se emociona al pensar que está a punto de conseguir su meta de tener su propio negocio.